














Este evento fue una ocasión significativa donde se destacó la labor evangelizadora que, por más de tres décadas, el PREIS ha venido desarrollando fielmente en los centros penitenciarios, llevando esperanza, restauración y salvación a quienes más lo necesitan. La ciudad de Arequipa no ha sido ajena a esta obra transformadora, siendo testigo de muchas vidas que han sido impactadas por el poder del evangelio dentro de los recintos penitenciarios.
Durante el servicio, nuestros agentes pastorales tuvieron una participación activa, dando testimonio del compromiso y entrega con los que desarrollan su labor en esta misión tan especial. Sus palabras y vivencias reflejaron la urgencia de seguir llevando el mensaje de Cristo a aquellos que se encuentran privados de su libertad, pero que aún pueden experimentar una verdadera libertad espiritual.
El servicio concluyó con un clamor unánime por los internos de los penales del país, por los obreros que llevan adelante esta misión, y por el avance del Reino de Dios en cada rincón donde la esperanza parece perdida.
¡A Dios sea toda la gloria por estos 31 años de frutos y por los que vendrán!