












Durante este importante servicio, los asistentes fueron edificados a través de testimonios que fortalecieron la fe, cánticos de alabanza en honra a nuestro Dios y, por supuesto, la poderosa Palabra de Dios, la cual estuvo a cargo del Pr. Walter Herrada. Asimismo, se contó con la valiosa labor de traducción del Pr. Francisco Pillaca, permitiendo que el mensaje llegara con claridad a todos los presentes.
Sin duda, fue un tiempo de gran bendición espiritual, unidad y crecimiento para la obra misionera, reafirmando el compromiso de seguir llevando el evangelio a cada corazón.