








Días de enseñanza y búsqueda de la presencia de Dios
Uno de los momentos centrales de esta semana fueron las jornadas dedicadas al Espíritu Santo, desarrolladas durante dos servicios, donde los jóvenes tuvieron la oportunidad de escuchar la Palabra de Dios y buscar una experiencia más profunda con el Señor.
Cada servicio estuvo acompañado de cánticos, especiales, testimonios y momentos de oración, creando un ambiente de adoración y entrega. Fueron momentos en los que muchos jóvenes pudieron fortalecer su fe y renovar su compromiso con Dios.
La celebración también contó con la participación de jóvenes de la Zona 03 y la visita de pastores invitados, quienes estuvieron a cargo de compartir la Palabra de Dios y exhortar a esta nueva generación a mantenerse firme en los caminos del Señor.








La participación del Supervisor Nacional del MMM Perú
Como parte de esta celebración, se contó con la presencia del Rev. Josué Ascarruz Pacheco, Supervisor Nacional del Movimiento Misionero Mundial en el Perú, quien compartió también la poderosa Palabra de Dios con los jóvenes.
Su participación representó un tiempo especial de enseñanza y exhortación, animando a la juventud a vivir una fe auténtica y comprender que Dios puede usar sus vidas para impactar y transformar su generación.





Un cierre con visión misionera
La Semana de la Juventud culminó con un poderoso Servicio Misionero, reafirmando que una juventud transformada por Cristo no solo recibe, sino que también está llamada a anunciar el Evangelio y llevar el mensaje de salvación a quienes aún no conocen al Señor.
Estos cuatro días dejaron momentos que permanecerán en el corazón de muchos jóvenes: alabanzas, testimonios, enseñanzas, oración y experiencias especiales en la presencia de Dios.
Bajo el lema “Jóvenes que transforman su generación”, la juventud del MMM Arequipa fue recordada de que Dios sigue levantando una generación dispuesta a permanecer firme, servirle y llevar Su Palabra.
Cuatro días de gloria, cuatro días de bendición y una sola misión: vivir para Cristo y transformar nuestra generación con el poder del Evangelio.




