





Esta importante jornada fue posible gracias a la disposición y apoyo del director del establecimiento penitenciario, Sr. Efraín Loayza, quien brindó las facilidades necesarias para el desarrollo de la actividad. La congregación también expresó su alegría al compartir con los internos, quienes continúan siendo fortalecidos y edificados a través de la Palabra de Dios.
Asimismo, como una muestra de la fidelidad y provisión divina, se ha habilitado un local dentro del mismo penal para la realización de cultos y actividades espirituales. Este espacio se convertirá en una Casa de Dios y Puerta del Cielo para quienes buscan esperanza, restauración y una nueva oportunidad en Cristo.
La obra que Dios viene realizando en el Penal de Socabaya es un testimonio vivo de que Su gracia sigue transformando vidas y abriendo puertas para la expansión del Evangelio.
Toda la honra y la gloria sean para nuestro Señor Jesucristo.