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¡La esperanza llega a Lima! Cerca de 40 mil personas participaron en la apertura de la cuarta etapa de la Convención Nacional

Bajo el lema «Familia hay esperanza», el Estadio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos fue escenario de una multitudinaria primera jornada de la Convención Nacional del Movimiento Misionero Mundial en el Perú

Autoridades nacionales e internacionales presentes

La jornada inaugural contó con la presencia del Supervisor Nacional, Rev. Josué Ascarruz, acompañado por la Oficialidad Nacional. Asimismo, participaron los oficiales internacionales Rev. Luis Meza Bocanegra y Rev. Clemente Vergara, junto al Rev. Jose A. Soto, miembro de la Junta Internacional de Consejeros. También estuvieron presentes supervisores de diferentes países e invitados internacionales.

De manera especial, se destacó la presencia de nuestro amado pastor, Rev. Rodolfo Gonzales Cruz, quien acompañó esta significativa apertura de la Convención Nacional.

Un mensaje de esperanza para las familias

Bajo el lema «Familia hay esperanza», esta convocatoria pone en el centro la importancia de la familia y la necesidad de fortalecer los hogares sobre los principios de la Palabra de Dios.

En medio de los desafíos que enfrenta la sociedad, el mensaje del Evangelio recuerda que en Cristo hay oportunidad de restauración, unidad y nuevas oportunidades. La esperanza que viene de Dios continúa siendo un fundamento para las familias y para cada persona que necesita experimentar su amor y poder transformador.

En esta oportunidad el Rev. Carlos Medina Oficial internacional compartió el mensaje de esperanza bajo el tema «Es necesario que la esperanza resucite».

Una convocatoria que marca el cierre del recorrido nacional

La Convención Nacional continuará desarrollándose hasta el domingo 1 de noviembre, con jornadas de adoración, confraternidad y exposición de la Palabra de Dios.

Con esta cuarta etapa en Lima, el Movimiento Misionero Mundial en el Perú culmina su recorrido nacional, llevando un mismo mensaje a cada ciudad: la esperanza sigue viva y alcanza también a las familias.

¡Familia hay esperanza!