











Aunque muchos de estos hermanos desempeñan una valiosa labor de apoyo en los medios de comunicación, colaborando en la difusión del Evangelio a través de la radio, televisión y plataformas digitales, también reconocen la necesidad de salir personalmente a las calles para compartir el mensaje de Cristo. Con este espíritu de servicio, dedicaron tiempo y esfuerzo para anunciar la Palabra de Dios de manera directa, acercándose a hombres, mujeres, jóvenes y familias que necesitan escuchar el mensaje de esperanza que solo Jesucristo puede ofrecer.
Esta actividad refleja el compromiso de la iglesia con el mandato del Señor de predicar el Evangelio a toda criatura. En un mundo donde muchas personas viven sin dirección espiritual y enfrentan diversas dificultades, la proclamación del mensaje de salvación sigue siendo una tarea urgente y necesaria. La Palabra de Dios nos exhorta a estar preparados para anunciarla «a tiempo y fuera de tiempo», aprovechando cada oportunidad para sembrar la semilla del Evangelio en los corazones.
Los hermanos de Bethel Arequipa demostraron que la evangelización no se limita a un medio o plataforma, sino que requiere disposición, amor por las almas y obediencia al llamado de Dios. Su ejemplo nos recuerda que cada creyente tiene la responsabilidad de compartir las buenas nuevas, llevando luz donde hay oscuridad y esperanza donde existe necesidad.
Oramos para que el Señor continúe respaldando este esfuerzo evangelístico y que muchas vidas sean alcanzadas, transformadas y reconciliadas con Dios a través de la predicación de Su poderosa Palabra.