






La Plaza de Armas recibió el mensaje de salvación
El punto final del recorrido fue la Plaza de Armas de Arequipa, donde se desarrolló un momento especial de proclamación del Evangelio.
En medio de este emblemático lugar de la ciudad, se realizó la exposición de la Palabra de Dios, compartiendo con los asistentes un mensaje de esperanza, salvación y transformación.
Uno de los momentos más significativos se vivió cuando personas respondieron al llamado de Dios y recibieron a Jesucristo en sus corazones, convirtiendo esta marcha no solo en una celebración por el Mes de la Biblia, sino también en una oportunidad para alcanzar vidas con el Evangelio.










Una iglesia que sale a las calles
Realizar este tipo de actividades permite recordar que el mensaje de la Biblia no debe permanecer únicamente dentro de los templos. La Iglesia tiene la responsabilidad de salir, acercarse a las personas y anunciar que en Jesucristo existe esperanza, perdón y una nueva vida.
Las marchas evangelísticas también permiten que niños, jóvenes, adultos y familias enteras participen activamente en la Gran Comisión, mostrando a la sociedad que la Palabra de Dios continúa siendo relevante para cada generación.





La Biblia sigue transformando vidas
En una sociedad que enfrenta constantes desafíos, la Iglesia reafirma su compromiso de continuar proclamando los principios y enseñanzas de las Sagradas Escrituras.
La Marcha por el Mes de la Biblia dejó un mensaje claro en las calles de Arequipa: la Palabra de Dios sigue viva, continúa transformando corazones y llevando esperanza a quienes la reciben.
Seguiremos levantando en alto la Biblia y anunciando su mensaje, porque cada calle, cada plaza y cada vida necesita escuchar que en Cristo hay esperanza.